El satélite artificial es cualquier cuerpo hecho por el ser humano y colocado en órbita alrededor de la Tierra o de cualquier otro cuerpo celeste. Hasta hoy ya se han efectuado miles de lanzamientos de esos cuerpos al espacio, pero la mayoría ya está desactivada.
En este sentido, la verificación de otros sistemas de satélite, con mejor alcance y con tecnologías diferenciadas, son bien aceptadas otras formas y tecnologías, el Satélite configurado por Software, es una de esas formas.
Satélite configurado por Software – Satélite Quantum
Está prácticamente listo el innovador satélite de comunicaciones Quantum. La plataforma será la primera nave de telecomunicaciones totalmente definida por software. Tradicionalmente, grandes satélites se configuran para tareas específicas que no se pueden cambiar después del lanzamiento, aunque las demandas del mercado cambien demasiado, es necesario lanzar otro satélite.
La cobertura, el ancho de banda, la potencia y la frecuencia de operación del satélite Quantum se pueden cambiar en órbita desde su central de control en tierra. Esto es significativo porque inaugura una nueva era de satélites multimedia.
Satélite configurado por software – Antenas metamórficas
Los satélites de telecomunicaciones, que se sitúan en órbitas geoestacionarias a 36.000 km por encima del ecuador, se utilizan para retransmitir señales de televisión, teléfonos, banda ancha y otros servicios de datos en todo el planeta.
Hoy, los satélites se configuran para proporcionar productos muy específicos para mercados definidos. Esto puede significar, por ejemplo, transmitir sólo en ciertas frecuencias de radio con antenas diseñadas específicamente para cada aplicación.
Pero los mercados de telecomunicaciones están cada vez más dinámicos y la capacidad de reconfigurar totalmente una plataforma en órbita permitirá a los operadores adaptarse a cualquier cambio en el escenario de los negocios, sin la necesidad de construir y lanzar otro satélite a medida.
El operador simplemente reprograma el satélite existente enviando comandos desde su central de control, lo que es posible porque sus antenas pueden «cambiar de forma» electrónicamente.